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Tal cual. No estamos soñando. Konami acaba de pegar un portazo a todas las puertas que se abrían al abismo, a todas las puertas que daban al vacío y que invitaban a que enterraran de una vez por todas a una de las 10 sagas más legendarias de la industria del videojuego, pese a quien le pese. Casi 100 millones de juegos vendidos en toda su historia, y todavía había quien quería enterrar a Pro Evolution Soccer. Hay quien se toma esto como una batalla particular entre FIFA y PES, cuando la única realidad es que FIFA es una leyenda en el mundo de los videojuegos y Pes es otra leyenda, y a las leyendas, ante todo, se las mira a los ojos y se las trata de usted.

“Where legends are made” Así se presenta el lema de Pes 2018 este año, como si Konami nos quisiera recordar quien es, como si se terminara de alzar al emperador que con el puño en alto cual Freddie Mercury dice, que no estaba muerto, solo estaba cavando la tumba de los que me creían muerto.

Pero, ¿dónde comienza todo esto? Todo comienza el 14 de Marzo de 2013. Aquel día Konami le concedió a EDGE una exclusiva que para mi sigue siendo la referencia cuando quiero ver el futuro de la saga. Entre todo lo que se dijo en aquel extenso reportaje de aquel número,  muchas exageraciones y medias tintas aparte, se me quedó grabada la idea de que PES 2014 era el inicio de un proyecto de 5 años que germinaría su coronación en PES 2018.

Ya conocemos la historia, PES 2014 rompió bruscamente con todo, y se pegó un leñazo contra la pared que posiblemente era obligatorio. No dio tiempo a llegar a la PS4. Bastante palo fue aquel como para dejar al fan sin PES 2014 en PS3. Y el juego salió a medio hacer, pero con una base y unos pilares que nos mostraban el verdadero camino que debía de tomar ya no solo la saga, sino cualquier empresa que quiera hacer un videojuego de Fútbol.

Y entre PES 2014 y PES 2018 ha habido de todo, pero en líneas generales se ha llegado a un PES 2017 bastante potable en lo jugable aunque tuerto en aspectos visuales, de modos o de conectividad. Y en esta recta final de la que han sido 5 años, se presenta PES 2018 donde queda mucho trabajo por hacer. Por un lado seguir puliendo el gameplay, rematar cosas e innovar, y por el otro darle un aspecto totalmente renovado tanto a modos, gráficos y opciones.

Cuando uno lee la nota de prensa de Konami o ve el Teaser mostrando las credenciales de PES 2018 uno se tiene que frotar los ojos, como si aún no nos creyésemos lo que vemos. Directos a la laceración, directos a la herida. Esas mejoras que son la mejor sutura posible para aplastar a todos son la aguja y el hilo que cierra este derramamiento de sangre que se inició en PES 2008 (sí, hace 10 años) y que aún derramaba dolor a los que realmente han valorado a esta leyenda como tal. Y ahora, 5 años después de que la revista Edge nos lo avisara, parece que se inicia la nueva era en la que nunca nadie volverá a desprestigiar a Konami. Morirá Castlevania, morirá Metal Gear o morirá Contra, pero recordar que antes muere Konami que Pro Evolution Soccer. La comunidad es tan poderosa que hasta el que juega a FIFA tiene medio ojo torcido de tanto mirar de reojo lo que hace PES, y este año no girarán el ojo, girarán cuello, cabeza y tronco, movimiento baricéntrico (dichosas aquellas pretensiones de PES 2014 en la revista EDGE) y saludarán a un tipo que llega a la meta después de una carrera de cinco años.

Llega PES 2018, y llega para demostrarle al mundo que es La Leyenda. Que aquí es donde las leyendas nacen. Where Legends are made.

Yo no quería Hype, si acaso morir de ello, pero ahora que estoy agonizando de Hype solamente puedo pedirte Konami que me condenes a las más largas de las torturas, pues si he creído en ti cuando te evaporabas, ahora que alzas el puño en alto, solamente puedo desear la muerte, empachado en frases, fotos, teasers y twitters que empañen mi cordura y pulsen muy dentro de mi alma el botón que tenía de pequeño en el que ponía: Ilusión.

 

Carlos González Bravo.

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